Trastorno de Bipolaridad ¿Qué bipolaridad es más grave? Los 3 síntomas más importantes.

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Antes de definir que bipolaridad o tipo es más grave es importante entender que la bipolaridad, también conocida como trastorno bipolar, o «depresión maníaca» es un trastorno mental que se caracteriza por cambios extremos en el estado de ánimo, la energía y la actividad de una persona. Las personas con trastorno bipolar pueden experimentar episodios de manía (o hipomanía, en el caso del trastorno bipolar tipo II) y depresión.

Durante los episodios maníacos, una persona puede sentirse muy eufórica, tener un exceso de energía, hablar rápido, tener pensamientos acelerados, tener una autoestima inflada y una baja necesidad de sueño. Durante los episodios depresivos, una persona puede sentirse triste, vacía, tener dificultades para dormir, perder interés en las actividades que solía disfrutar y tener pensamientos de muerte o suicidio.

El trastorno bipolar puede afectar significativamente la vida diaria de una persona y puede traducirse en mucha euforia o irritabilidad, los episodios de cambios en el estado de ánimo pueden ocurrir en raras ocasiones o muchas veces. Aunque la mayoría de las personas presenten síntomas emocionales entre los episodios, es posible que algunas no presenten ninguno, lo que hace   difícil de manejar sin tratamiento. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, las personas con trastorno bipolar pueden llevar una vida saludable y productiva.

3 síntomas generales del Trastorno de Bipolaridad

Los síntomas de la bipolaridad varían según el tipo de trastorno bipolar y la fase en que se encuentra la persona. Los principales síntomas de la bipolaridad incluyen:

  1. Episodios maníacos o hipomaníacos: Durante los episodios maníacos, una persona puede experimentar los siguientes síntomas:
  • Sentirse muy eufórico o irritable.
  • Tener un exceso de energía.
  • Hablar rápido.
  • Tener pensamientos acelerados.
  • Tener una autoestima inflada.
  • Tener una baja necesidad de sueño.
  • Comportarse de manera impulsiva o arriesgada.
  • Tener dificultades para concentrarse

Durante los episodios hipomaníacos, los síntomas son similares a los episodios maníacos, pero menos intensos y con menos impacto en la vida cotidiana.

       2.Episodios depresivos: Durante los episodios depresivos, una persona puede experimentar los siguientes síntomas:

  • Sentirse triste, vacío o sin esperanza.
  • Tener una pérdida de interés en las actividades que solía disfrutar.
  • Tener dificultades para dormir o dormir demasiado.
  • Tener una pérdida de energía o sentirse fatigado.
  • Tener dificultades para concentrarse.
  • Tener cambios en el apetito o el peso.
  • Tener pensamientos de muerte o suicidias.

       3.Cambios en la energía, actividad y sueño: Las personas con trastorno bipolar también pueden experimentar cambios en la energía, la                    actividad y el sueño que no están relacionados con los episodios maníacos o depresivos. Estos cambios pueden incluir períodos de alta             energía y actividad, seguidos de períodos de baja energía y actividad, así como problemas para dormir o dormir demasiado.

Es importante destacar que los síntomas de la bipolaridad pueden variar en su intensidad y duración, y que no todas las personas experimentan los mismos síntomas. Si crees que puedes estar experimentando síntomas de bipolaridad, es importante buscar ayuda profesional. Un profesional de la salud mental puede realizar un diagnóstico y brindarte el tratamiento adecuado

El Diagnostico de la Bipolaridad y las posibles casusas

El diagnóstico de la bipolaridad es realizado por un profesional de la salud mental, como un psiquiatra o un psicólogo clínico, y generalmente implica una evaluación detallada de los síntomas, la historia clínica y la evaluación de otros factores. Los principales pasos en el diagnóstico de la bipolaridad incluyen:

  • Evaluación de los síntomas: El profesional de la salud mental realizará una evaluación detallada de los síntomas, incluyendo los episodios maníacos, depresivos o hipomaníacos, así como los cambios en la energía, la actividad y el sueño.
  • Historial clínico: El profesional también puede hacer preguntas sobre la historia clínica de la persona, incluyendo la presencia de otros trastornos mentales, el uso de medicamentos y cualquier historia de abuso de sustancias.
  • Evaluación médica: El profesional también puede realizar una evaluación médica para descartar otras afecciones que puedan estar causando los síntomas, como la tiroides hiperactiva o el consumo de sustancias.
  • Evaluación del funcionamiento diario: El profesional puede evaluar el impacto de los síntomas en la vida cotidiana de la persona, como el trabajo, las relaciones y la capacidad para cuidar de sí mismo.

Después de realizar una evaluación completa, el profesional puede realizar un diagnóstico de un trastorno bipolar tipo I, tipo II o ciclotímico. Es importante destacar que el diagnóstico y el tratamiento temprano son esenciales para manejar eficazmente la bipolaridad y mejorar la calidad de vida de la persona.

Se desconoce la causa exacta del trastorno bipolar, pero este puede implicar varios factores, entre ellos, las biológicas, las cuales se relacionan con  cambios físicos en el cerebro y las genéticas que son más frecuentes cuando un familiar de primer grado (como hermanos o padres) con padecieron esta enfermedad. Los investigadores están buscando genes que puedan intervenir en el origen del trastorno bipolar.

Tipos de trastorno de Bipolaridad. ¿Que bipolaridad es más violento?

Existen distintos tipos de trastorno bipolar y de trastornos relacionados. Estos pueden consistir en manía o hipomanía y depresión. Sin embargo, para saber qué tipo de bipolaridad es más común en los pacientes hay que saber que hay tres tipos principales de trastornos bipolares:

  1. Trastorno bipolar tipo I: Este trastorno se caracteriza por episodios maníacos y depresivos que pueden ser graves y durar varias semanas o incluso meses. Durante los episodios maníacos, una persona puede sentirse muy eufórica, hiperactiva, impulsiva y tener poco o ningún sueño. Durante los episodios depresivos, una persona puede sentirse muy triste, cansada, sin energía y perder interés en las actividades que solía disfrutar.
  2. Trastorno bipolar tipo II: Este trastorno se caracteriza por episodios depresivos graves y episodios hipomaníacos, que son menos intensos que los episodios maníacos del trastorno bipolar tipo I. Durante los episodios hipomaníacos, una persona puede sentirse muy enérgica y creativa, pero también puede ser impulsiva y tener poco sueño.
  3. Trastorno ciclotímico: Este trastorno se caracteriza por episodios depresivos leves y episodios hipomaníacos leves que ocurren durante al menos dos años en adultos (o un año en niños y adolescentes). Las personas con trastorno ciclotímico pueden sentirse tristes, irritables o ansiosas durante los episodios depresivos y enérgicas, productivas o irritables durante los episodios hipomaníacos.
  4. Otros tipos. Estos comprenden, por ejemplo, el trastorno bipolar y los trastornos relacionados inducidos por ciertos medicamentos o bebidas alcohólicas, o debidos a una enfermedad, como la enfermedad de Cushing, la esclerosis múltiple o un accidente cerebrovascular.

Si bien el trastorno bipolar puede aparecer a cualquier edad, generalmente se diagnostica en la adolescencia o poco después de los 20 años. Los síntomas pueden variar de una persona a otra y pueden cambiar con el paso del tiempo.

Síntomas en niños y en adolescentes

Los síntomas de trastorno bipolar pueden ser difíciles de identificar en niños y en adolescentes. Con frecuencia es difícil poder decir si esos altibajos son normales, si son el resultado de estrés o de un trauma, o señales de un problema de salud mental en lugar de trastorno bipolar. Los niños y los adolescentes pueden tener episodios diferentes de trastorno depresivo mayor o de manía o hipomanía; sin embargo, el patrón puede apartarse del de los adultos con trastorno bipolar. Y los estados de ánimo pueden cambiar con rapidez durante los episodios.

Es posible que algunos niños tengan, entre los episodios, períodos en los que no presenten síntomas relacionados con el estado de ánimo. Los signos más notables de trastorno bipolar en niños y en adolescentes pueden comprender cambios importantes en el estado de ánimo que se diferencian de sus cambios anímicos habituales.

Algunos factores de Riesgo del Trastorno bipolar y sus complicaciones

Existen varios factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de desarrollar trastorno bipolar y que pueden  aumentar el riesgo de padecer trastorno bipolar o que pueden actuar como desencadenantes Algunos de estos factores incluyen:

  1. Antecedentes familiares: La bipolaridad puede tener una base genética, lo que significa que las personas que tienen un familiar cercano con trastorno bipolar tienen un mayor riesgo de desarrollar el trastorno.
  2. Edad: El trastorno bipolar a menudo se desarrolla en la adolescencia o en la adultez temprana, aunque también puede desarrollarse más tarde en la vida.
  3. Abuso de sustancias: El abuso de sustancias, como el alcohol y las drogas ilegales, puede aumentar el riesgo de desarrollar trastorno bipolar o empeorar los síntomas en las personas que ya lo tienen.
  4. Estrés: El estrés emocional o físico puede desencadenar o empeorar los episodios maníacos o depresivos en personas con trastorno bipolar.
  5. Problemas del sueño: Los trastornos del sueño, como el insomnio, pueden empeorar los síntomas del trastorno bipolar.

Las complicaciones del trastorno bipolar pueden variar desde problemas en la vida cotidiana hasta problemas graves de salud mental y física. Algunas de las complicaciones incluyen:

  1. Problemas laborales y financieros: Los episodios maníacos y depresivos pueden afectar la capacidad de una persona para trabajar y manejar sus finanzas.
  2. Problemas de relaciones interpersonales: Los cambios de humor y el comportamiento impulsivo pueden causar problemas en las relaciones interpersonales.
  3. Abuso de sustancias: Las personas con trastorno bipolar pueden tener un mayor riesgo de abuso de sustancias debido a su comportamiento impulsivo y su búsqueda de alivio de los síntomas.
  4. Comportamiento suicida: Las personas con trastorno bipolar tienen un mayor riesgo de comportamiento suicida, especialmente durante los episodios depresivos.
  5. Problemas médicos: Las personas con trastorno bipolar tienen un mayor riesgo de problemas médicos, como enfermedades cardíacas, diabetes y obesidad, debido a los cambios en la energía, la actividad y el sueño que pueden afectar su estilo de vida.

Es importante buscar ayuda profesional si se experimenta alguno de los síntomas de la bipolaridad o se encuentra en riesgo de desarrollarla. El tratamiento temprano puede ayudar a prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida. Si estás pensando en hacerte daño, llama de inmediato al 911 o a tu número local de emergencias, dirígete a una sala de urgencias o cuéntaselo a un familiar o amigo de confianza. También puedes llamar a una línea directa de prevención de suicidios.

No existe una forma de prevenir el trastorno bipolar. Sin embargo, recibir tratamiento tan pronto aparecen los primeros signos de un trastorno de salud mental puede ayudar a evitar que el trastorno bipolar u otras enfermedades de salud mental empeoren. Si te han diagnosticado trastorno bipolar, algunas estrategias pueden ayudarte a evitar que los síntomas leves se conviertan en episodios maníacos o depresivos completos:

  • Presta atención a las señales de advertencia.
  • Evita las drogas y el alcohol.
  • Toma tus medicamentos exactamente como se te indicó

Tratamientos para el Trastorno Bipolar

El tratamiento para la bipolaridad generalmente implica una combinación de medicamentos, terapia y cambios en el estilo de vida. El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas, prevenir recaídas y mejorar la calidad de vida. Algunas opciones de tratamiento incluyen:

  1. Medicamentos estabilizadores del estado de ánimo: Estos medicamentos son la base del tratamiento para la bipolaridad y ayudan a controlar los cambios de humor y prevenir los episodios maníacos y depresivos. Ejemplos de medicamentos estabilizadores del estado de ánimo incluyen el litio, la carbamazepina, el valproato y la lamotrigina.
  2. Antipsicóticos: Estos medicamentos pueden ser útiles para controlar los síntomas psicóticos durante los episodios maníacos o depresivos graves.
  3. Antidepresivos: Aunque los antidepresivos pueden ayudar a aliviar los síntomas depresivos en algunas personas con trastorno bipolar, deben usarse con precaución debido al riesgo de desencadenar un episodio maníaco. Estos también incluyen los Antiepilépticos (o eutimizantes) este grupo de fármacos se utiliza primordialmente durante la fase de mantenimiento para prevenir las recaídas.
  4. Terapia: La terapia puede ayudar a las personas con trastorno bipolar a aprender habilidades para manejar los síntomas y prevenir recaídas. La terapia cognitivo-conductual y la terapia interpersonal son especialmente útiles para la bipolaridad. La terapia electroconvulsiva (TEC), o el EMBP antiguamente denominada electrochoque, ha dejado de ser un recurso indiscriminado y éticamente cuestionable para convertirse, como han demostrado ciertos estudios, en una técnica segura y eficaz que, tal y como se practica hoy, con anestesia y corriente pulsátil, permite tratar casos graves o que no responden al tratamiento convencional de forma eficaz.
  5. Cambios en el estilo de vida: Los cambios en el estilo de vida, como dormir lo suficiente, hacer ejercicio regularmente y evitar el estrés, pueden ayudar a controlar los síntomas de la bipolaridad y prevenir recaídas.

Hay que saber que en el caso de los antidepresivos no causan manía a cualquier persona que los tome. Sin embargo, el tratamiento de una fase depresiva en un paciente bipolar con antidepresivos puede incrementar, en cierto grado, el riesgo de cambio hacia la manía, Es importante trabajar con un profesional de la salud mental para desarrollar un plan de tratamiento individualizado que se adapte a las necesidades específicas de cada persona. Con el tratamiento adecuado, muchas personas con trastorno bipolar pueden llevar una vida plena y productiva.

Mas… sobre el Trastorno de Bipolaridad

El trastorno bipolar es una de las enfermedades psiquiátricas que cuenta con mayores recursos para su tratamiento.

  • Fármacos. Se dispone de medicamentos que ayudan tanto a frenar las fases de euforia como a superar la fase de depresión. También hay sustancias que reducen la frecuencia e intensidad de las recaídas. Ninguno de estos fármacos es una droga ni crea dependencia.
  • Apoyo psicológico. Permite afrontar con entereza las dificultades que comporta la enfermedad, aprender a reconocer los síntomas iniciales de una posible descompensación y a conocerse mejor.
  • Hábitos alimentarios y de sueño. Se recomienda evitar en lo posible someterse a situaciones estresantes, o bien aprender estrategias para reducir su impacto y practicar algún tipo de deporte o ejercicio.
  • Nuevos tratamientos. Se está investigando sobre nuevos tratamientos para la enfermedad, tanto para Ia fase maníaca, para la que han aparecido nuevos fármacos con menos efectos secundarios, como para la fase depresiva. Por ejemplo, los denominados antipsicóticos atípicos han demostrado ser muy útiles para tratar las fases maníacas o depresivas (dependiendo del fármaco) y para la prevención de recaídas.

Además, tienen menos efectos secundarios que los medicamentos más antiguos. Algunos fármacos que habían sido usados clásicamente como antiepilépticos (ácido valproico, lamotrigina, carbamazepina, oxcarbamazepina) han demostrado tener una muy buena eficacia para la prevención de recaídas tanto maníacas como depresivas del trastorno bipolar.

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