Tratamiento trastorno de pánico. 6 Probables casusas del desarrollo del Trastorno de pánico

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Para entender el tratamiento trastorno de panico, hay que empezar por definirlo: el trastorno de pánico es un trastorno de ansiedad en el cual una persona experimenta ataques de pánico recurrentes e inesperados. Un ataque de pánico es un episodio repentino de miedo intenso que provoca reacciones físicas graves cuando no existe ningún peligro real o causa aparente. Los ataques de pánico son episodios breves de intenso miedo o malestar físico que se presentan de manera abrupta y pueden durar varios minutos. Durante un ataque de pánico, una persona puede experimentar síntomas como sudoración, temblores, palpitaciones, sensación de ahogo o asfixia, mareo, náuseas y miedo intenso a perder el control o a morir.

Las personas con trastorno de pánico pueden preocuparse constantemente por la posibilidad de tener otro ataque de pánico, lo cual puede llevar a evitar ciertos lugares o situaciones donde han tenido ataques de pánico en el pasado. Este patrón de evitar ciertas situaciones o lugares puede interferir significativamente con la vida diaria y puede llevar a un aislamiento social.

El trastorno de pánico puede ser tratado con terapia psicológica, medicamentos o una combinación de ambos. La terapia cognitivo-conductual es una forma efectiva de tratamiento para el trastorno de pánico. En algunos casos, se pueden recetar medicamentos para controlar los síntomas de ansiedad y reducir la frecuencia y la intensidad de los ataques de pánico.

Síntomas del trastorno de pánico para identificar el Tratamiento trastorno pánico

Los síntomas del trastorno de pánico pueden variar de persona a persona, pero en general, incluyen ataques de pánico recurrentes e inesperados. Durante un ataque de pánico, una persona puede experimentar varios de los siguientes síntomas:

  1. Escalofríos
  2. Sofocos
  3. Náuseas
  4. Calambres abdominales
  5. Dolor en el pecho
  6. Dolor de cabeza
  7. Mareos, sensación de desvanecimiento o desmayos
  8. Sensación de entumecimiento u hormigueo
  9. Palpitaciones o latidos rápidos del corazón
  10. Sudoración y miedo a morir

Además de los ataques de pánico, las personas con trastorno de pánico pueden preocuparse constantemente por la posibilidad de tener otro ataque, lo que puede llevar a evitar ciertos lugares o situaciones. También pueden experimentar ansiedad generalizada, preocupación excesiva y síntomas físicos como fatiga, irritabilidad y problemas para conciliar el sueño. Estos síntomas pueden interferir significativamente con la vida diaria de una persona y su capacidad para funcionar normalmente.

Causas probables del Trastorno de pánico

La causa exacta del trastorno de pánico no se conoce, pero se cree que es el resultado de una combinación de factores biológicos, psicológicos y ambientales. Algunos de los factores que se han identificado como posibles desencadenantes del trastorno de pánico incluyen:

  1. Genética: existe cierta evidencia de que el trastorno de pánico puede tener un componente genético, al haber ciertos  cambios en la manera en que funcionan las partes del cerebro y por lo tanto  tener  un mayor riesgo de desarrollar el trastorno si un familiar cercano lo padece.
  2. Alteraciones en el cerebro: se han identificado cambios en la actividad de ciertas áreas del cerebro, como la amígdala y el hipocampo, que pueden estar relacionados con el trastorno de pánico.
  3. Experiencias traumáticas: los antecedentes de experiencias traumáticas, como el abuso infantil o el estrés postraumático, pueden aumentar el riesgo de desarrollar trastorno de pánico.
  4. Estrés y ansiedad: el estrés y la ansiedad crónicos pueden desencadenar el trastorno de pánico en algunas personas.
  5. Sensibilidad al miedo y la ansiedad: algunas personas pueden ser más sensibles al miedo y la ansiedad, lo que puede aumentar su riesgo de desarrollar trastorno de pánico.
  6. Consumo de drogas o alcohol: el consumo de drogas o alcohol puede aumentar el riesgo de desarrollar trastornos de ansiedad, incluido el trastorno de pánico.

Es importante tener en cuenta que no todas las personas con antecedentes de estos factores desarrollarán el trastorno de pánico y que el trastorno puede presentarse en personas sin antecedentes de estos factores. El trastorno de pánico es un trastorno tratable y puede ser manejado con tratamiento adecuado.

Factores de Riesgo y complicaciones que vienen con el Trastorno de Pánico

Los síntomas del trastorno de pánico suelen comenzar al final de la adolescencia o a principios de la adultez y afectan a las mujeres más que a los hombres. Los factores que aumentan el riesgo de padecer ataques o trastorno de pánico comprenden los siguientes:

  1. Antecedentes familiares de trastornos de ansiedad o depresión
  2. Experiencias traumáticas, como abuso infantil o accidentes graves
  3. Consumo de drogas o alcohol
  4. Ser mujer (el trastorno de pánico es más común en mujeres que en hombres)
  5. Tener antecedentes de fobia social o agorafobia
  6. Tener una personalidad ansiosa o depresiva

Las complicaciones del trastorno de pánico pueden incluir:

  1. Manifestación de fobias específicas, como miedo a conducir o salir de tu casa
  2. Atención médica frecuente por preocupaciones de salud y otras enfermedades
  3. Rechazo de situaciones sociales
  4. Problemas en la casa y en la escuela
  5. Depresión, trastorno de ansiedad y otros trastornos psiquiátricos
  6. Riesgo elevado de suicidio o pensamientos suicidas
  7. Consumo inadecuado de alcohol u otras sustancias
  8. Problemas económicos
  9. Agorafobia: el miedo a tener un ataque de pánico en lugares donde escapar sería difícil o embarazoso puede llevar a la aparición de agorafobia.

Es importante buscar tratamiento si se experimenta síntomas de trastorno de pánico para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida. Con tratamiento adecuado, muchas personas pueden manejar sus síntomas y llevar una vida plena y satisfactoria.

¿Cómo funciona el Diagnostico para el Trastorno de pánico?

El diagnóstico del trastorno de pánico se basa en la evaluación clínica de los síntomas y la exclusión de otras causas médicas o psiquiátricas que puedan estar causando los síntomas. El médico o profesional de salud mental realizará una evaluación detallada de los síntomas, la historia médica y psiquiátrica y realizará un examen físico.

Es posible que se realicen pruebas adicionales, como análisis de sangre o pruebas de imagen, para descartar otras causas médicas de los síntomas. Una vez que se descartan otras causas, se puede diagnosticar el trastorno de pánico si se cumplen los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) de la American Psychiatric Association. Los criterios diagnósticos del trastorno de pánico según el DSM-5 incluyen:

  1. Presencia de ataques de pánico recurrentes e inesperados
  2. Preocupación persistente o miedo acerca de tener más ataques de pánico
  3. Cambios significativos en el comportamiento debido a los ataques de pánico, como evitar ciertos lugares o situaciones
  4. Los síntomas no se deben a otra condición médica o psiquiátrica

Es importante buscar ayuda médica si se experimentan síntomas de trastorno de pánico, ya que el tratamiento temprano puede mejorar significativamente la calidad de vida y prevenir complicaciones. Si sufres ataques de pánico, pero no te han diagnosticado trastorno de pánico, todavía puedes beneficiarte con un tratamiento para trastorno de pánico.

¿Cuándo es importante pedir ayuda?

Si tienes síntomas de ataque de pánico, busca ayuda médica lo más rápido posible. Si bien los ataques de pánico son sumamente incómodos, no son peligrosos. Sin embargo, son difíciles de controlar por cuenta propia y pueden empeorar si no se tratan. Los síntomas de los ataques de pánico pueden ser similares a los de otros problemas de salud graves, como un ataque cardíaco, por lo que es importante que el proveedor de atención médica te evalúe si no estás seguro de qué está causando tus síntomas.

Mecanismos de Prevención

No existe una manera segura de evitar los ataques de pánico o el trastorno de pánico. Sin embargo, estas recomendaciones pueden ayudar.

  • Busca tratamiento para los ataques de pánico cuanto antes para ayudar a evitar que empeoren o se vuelvan más frecuentes.
  • Cumple con el plan de tratamiento para ayudar a evitar las recaídas o el agravamiento de los síntomas de los ataques de pánico.
  • Haz actividad física regularmente, ya que puede contribuir a protegerte de la ansiedad.

Tratamiento trastorno de pánico

El tratamiento para el trastorno de pánico puede incluir una combinación de terapia y medicamentos. A continuación, se describen algunos de los tratamientos más comunes para el trastorno de pánico:

  1. Terapia cognitivo-conductual (TCC): es una forma de psicoterapia que se enfoca en cambiar patrones de pensamiento y comportamiento que pueden estar contribuyendo a los síntomas de ansiedad. La TCC es un tratamiento efectivo para el trastorno de pánico y puede incluir técnicas como la exposición gradual a situaciones temidas y la reestructuración cognitiva.
  2. Medicamentos antidepresivos: los antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN), pueden ser útiles para tratar el trastorno de pánico, incluso si no se tiene depresión. Los antidepresivos pueden tardar varias semanas en hacer efecto y pueden tener efectos secundarios, por lo que es importante hablar con el médico sobre los riesgos y beneficios. Otros medicamentos pueden ir desde Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) hasta las Benzodiacepinas.
  3. Benzodiacepinas: estos medicamentos, como el alprazolam o el clonazepam, pueden ser útiles para controlar los síntomas de ansiedad a corto plazo, pero no se recomiendan como tratamiento a largo plazo debido al riesgo de dependencia y otros efectos secundarios. Todos los medicamentos conllevan un riesgo de efectos secundarios, y algunos pueden no ser recomendables en algunas situaciones, como durante el embarazo. Consulta con el médico acerca de los efectos secundarios y riesgos posibles.
  4. Terapia de grupo y apoyo: participar en terapia de grupo o en grupos de apoyo puede ayudar a las personas con trastorno de pánico a conectarse con otros que tienen experiencias similares y obtener apoyo emocional.
  5. Cambios en el estilo de vida: hacer cambios en el estilo de vida, como reducir el consumo de cafeína y alcohol, hacer ejercicio regularmente y practicar técnicas de relajación, como la meditación o el yoga, pueden ayudar a reducir los síntomas de ansiedad.
  6. Tratamiento EMPT: Neuro-ker es un tratamiento basado en la deficiencia de la actividad neuronal que tiene el propósito de reformular la comunicación entre las diferentes áreas del cerebro. Nuestro primer estudio analiza las ondas cerebrales para definir el tratamiento a ejecutar y hacerlo totalmente personalizado y ajustado a las necesidades de cada paciente.

Es importante trabajar con un médico o un profesional de salud mental para desarrollar un plan de tratamiento personalizado que aborde los síntomas individuales y las necesidades de cada persona. Con tratamiento adecuado, muchas personas con trastorno de pánico pueden manejar sus síntomas y llevar una vida plena y satisfactoria.

¿Cómo me puedo preparar para la consulta con un profesional?

Si has tenido signos o síntomas de un ataque de pánico, programa una consulta con tu médico de atención primaria. Luego de una evaluación inicial, es posible que te derive a un profesional de la salud mental para que te indique un tratamiento. Antes de la consulta, prepara una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas, incluso cuando aparecieron por primera vez y qué tan frecuentes son
  • Información personal esencial, incluidos eventos traumáticos en el pasado o cualquier factor estresante importante que se hayan producido antes del primer ataque de pánico
  • Información médica, que comprende otras enfermedades de salud física o mental que tengas
  • Medicamentos, vitaminas, productos a base de hierbas y suplementos de otro tipo, así como las dosis

Preguntas para hacerle al médico:

  • Pídele a un familiar o a un amigo de confianza que te acompañe a la consulta, si es posible, para que te brinde su apoyo y te ayude a recordar información.
  • ¿Qué cree que está causando mis síntomas?
  • ¿Es posible que exista un problema médico oculto que esté causando los síntomas?
  • ¿Tengo que realizarme pruebas de diagnóstico?
  • ¿Debo consultar con un profesional de salud mental?
  • ¿Hay algo que pueda hacer para ayudar a controlar los síntomas?

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