Enfrentando el Espejo Interno: Por el Trastorno Dismórfico Corporal

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El trastorno dismórfico corporal es una enfermedad mental en la que te obsesionas con defectos percibidos en tu apariencia, incluso si son pequeños o no son visibles para los demás. Esto puede llevarte a sentirte avergonzado, ansioso y evitar situaciones sociales.

Cuando padeces este trastorno, te concentras mucho en tu apariencia, pasas mucho tiempo frente al espejo, te arreglas constantemente o buscas constantemente validación, a veces durante horas al día. Estos pensamientos y comportamientos causan un gran sufrimiento emocional y afectan tu vida cotidiana.

Síntomas del Trastorno Dismórfico Corporal:

El Trastorno Dismórfico Corporal se manifiesta a través de varios signos y síntomas, que incluyen:

  1. Preocupación intensa por un supuesto defecto en la apariencia, invisible para los demás o de poca relevancia.
  2. Convicción de poseer un defecto que afecta la propia belleza o apariencia, generando sentimientos de fealdad o deformidad.
  3. Creencia de que los demás enfocan su atención de manera negativa en la apariencia o se burlan de uno.
  4. Realización de acciones para corregir o ocultar el defecto percibido, las cuales resultan difíciles de controlar, como mirarse frecuentemente en el espejo o rascarse la piel.
  5. Uso de prendas de vestir, maquillaje o estilo para disimular los defectos percibidos.
  6. Comparación constante de la propia apariencia con la de los demás.
  7. Búsqueda continua de aprobación de la apariencia por parte de los demás.
  8. Tendencia a la perfección.
  9. Recurso frecuente a procedimientos estéticos con insatisfacción persistente.
  10. Evitación de situaciones sociales.

Estos síntomas caracterizan el Trastorno Dismórfico Corporal, un trastorno de salud mental que puede afectar la calidad de vida de quienes lo padecen. Es importante buscar ayuda profesional si reconoces estos signos en ti o en alguien que conoces.

La preocupación constante por tu apariencia, los pensamientos que no puedes evitar y los comportamientos repetitivos pueden resultar incómodos y difíciles de manejar. Esto puede llevar a que dediques una cantidad considerable de tiempo a estos problemas, lo que a su vez puede generar malestar y afectar tus relaciones sociales, tu desempeño en el trabajo, la escuela u otras áreas importantes de tu vida.

Es posible que te centres en una o varias partes específicas de tu cuerpo de manera excesiva, y esta preocupación puede variar con el tiempo. Algunas de las características físicas en las que las personas suelen obsesionarse incluyen:

  • El rostro, como la nariz, el cutis, las arrugas, el acné y otras imperfecciones.
  • El cabello, ya sea su aspecto, adelgazamiento o la posibilidad de quedarse calvo.
  • La apariencia de la piel y las venas.
  • El tamaño de los senos.
  • La dimensión y definición muscular.
  • Los genitales.

Estas preocupaciones pueden ser abrumadoras, pero es importante recordar que existen formas de buscar ayuda y apoyo para manejarlas y mejorar tu bienestar general. La preocupación por la apariencia corporal, específicamente la idea de que uno tiene un cuerpo demasiado pequeño o carece de suficiente musculatura (conocida como dismorfia muscular), es un fenómeno que se observa principalmente en hombres.

Origen del Trastorno Dismórfico Corporal:

La causa exacta del trastorno dismórfico corporal sigue siendo desconocida. Al igual que ocurre con muchas otras condiciones de salud mental, es probable que el trastorno dismórfico corporal se desarrolle debido a una combinación de factores. Estos factores pueden incluir antecedentes familiares de la enfermedad, experiencias negativas relacionadas con la imagen corporal, así como una posible alteración en el funcionamiento cerebral o niveles anormales de una sustancia química cerebral llamada serotonina.

Factores de Riesgo del Trastorno Dismórfico Corporal:

Trastorno Dismórfico Corporal

El trastorno dismórfico corporal suele manifestarse en la adolescencia temprana y afecta tanto a hombres como a mujeres.

Existen ciertos factores que parecen aumentar el riesgo de desarrollar o desencadenar el trastorno dismórfico corporal, que incluyen:

  • Antecedentes familiares de trastorno dismórfico corporal u otros trastornos obsesivo-compulsivos.
  • Experiencias adversas en la vida, como burlas durante la infancia, negligencia o abuso.
  • Características de personalidad, como el perfeccionismo.
  • Presión social o expectativas relacionadas con la belleza.
  • La presencia de otra condición de salud mental, como ansiedad o depresión.

Posibles Complicaciones del Trastorno:

El trastorno dismórfico corporal puede dar lugar o estar asociado a diversas complicaciones, que incluyen:

  1. Baja autoestima.
  2. Aislamiento social.
  3. Depresión severa u otros trastornos del estado de ánimo.
  4. Pensamientos o conductas suicidas.
  5. Trastornos de ansiedad, como el trastorno de ansiedad social (fobia social).
  6. Trastorno obsesivo-compulsivo.
  7. Trastornos alimentarios.
  8. Abuso de sustancias.
  9. Problemas de salud derivados de conductas como el pellizcamiento repetido de la piel.
  10. Dolor físico o riesgo de desfiguración debido a cirugías repetidas.

Prevención del Trastorno Dismórfico Corporal:

Hasta el momento, no se ha encontrado una forma definitiva de prevenir el trastorno dismórfico corporal. Sin embargo, dado que este trastorno suele manifestarse en la adolescencia temprana, identificarlo temprano y comenzar el tratamiento puede ser de gran ayuda.

Además, el tratamiento continuado a largo plazo puede desempeñar un papel importante en la prevención de recaídas de los síntomas asociados al trastorno dismórfico corporal. La atención constante y el apoyo pueden contribuir a mantener el bienestar a lo largo del tiempo.

Cuándo es necesario buscar ayuda médica:

Es comprensible que la vergüenza y la preocupación por tu apariencia puedan dificultar la búsqueda de ayuda para el trastorno dismórfico corporal. Sin embargo, es crucial que tomes en cuenta ciertos signos o síntomas y consideres consultar a un profesional de la salud o un experto en salud mental.

Por lo general, el trastorno dismórfico corporal no tiende a mejorar por sí solo. Si no se aborda, es probable que se agrave con el tiempo, lo que puede desencadenar ansiedad, gastos médicos considerables, depresión severa e incluso pensamientos o conductas suicidas.

Aquí hay algunas medidas que puedes tomar:

  1. Puedes llamar a un profesional de salud mental para obtener orientación y apoyo.
  2. Habla con tu médico de atención primaria y pídele ayuda.
  3. No dudes en comunicarte con un amigo cercano o un ser querido en quien confíes. El apoyo de personas cercanas puede ser fundamental en tu camino hacia la recuperación.

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