Descubre remedios para el insomnio caseros, tratamientos no farmacológicos. 

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El insomnio es un trastorno del sueño muy común que dificulta conciliar el sueño, permanecer dormido o ambas cosas. Como resultado, se duerme poco y el descanso es de mala calidad, lo que puede llevar a despertarse sin sentirse descansado. Es por eso que les traemos remedios para el insomnio casero, que les serán muy utiles si no logran conciliar el sueño.

Algunos ejemplos de tipos de insomnio

Existen dos tipos principales de insomnio: agudo y crónico. El insomnio agudo es de corta duración y suele ser común. Las causas más frecuentes suelen estar relacionadas con el estrés laboral, presiones familiares o algún evento traumático. Por lo general, dura unos días o semanas.

El insomnio crónico, en cambio, persiste durante un mes o más. La mayoría de los casos de insomnio crónico son secundarios, lo que significa que son síntomas o efectos secundarios de otro problema subyacente, como ciertas afecciones médicas, medicamentos o trastornos del sueño. El consumo de sustancias como cafeína, tabaco y alcohol también puede contribuir al insomnio.

En algunos casos, el insomnio crónico puede ser el problema principal, sin una causa específica identificada. Aunque no se comprende del todo, el estrés crónico, el malestar emocional, los viajes frecuentes y los horarios de trabajo irregulares pueden ser factores desencadenantes. En general, el insomnio primario se prolonga por más de un mes.

Factores de riesgo para el insomnio

El insomnio puede afectar a cualquier persona, si bien es más común en las mujeres que en los hombres. Además, es más frecuente en adultos mayores. Existen algunos factores de riesgo que aumentan la probabilidad de padecer insomnio, como:

  • Tener altos niveles de estrés.
  • Experimentar depresión u otros problemas emocionales, como el divorcio o la pérdida de un ser querido.
  • Enfrentar dificultades económicas.
  • Trabajar en turnos nocturnos o tener cambios frecuentes en el horario laboral.
  • Realizar viajes largos con cambios de zona horaria.
  • Llevar un estilo de vida sedentario.
  • Ser de origen afroamericano: estudios han demostrado que las personas afroamericanas tienden a tener más dificultades para conciliar el sueño, no duermen bien y pueden experimentar más problemas respiratorios relacionados con el sueño en comparación con las personas blancas.

Los síntomas del insomnio pueden manifestarse de la siguiente manera:

  1. Dificultad para conciliar el sueño, pasando mucho tiempo despierto antes de dormirse.
  2. Dormir solo en períodos cortos, despertándose frecuentemente durante la noche.
  3. Estar despierto durante gran parte de la noche, teniendo dificultad para mantener el sueño.
  4. Sensación de no haber descansado lo suficiente, como si no hubiera dormido nada.
  5. Despertarse demasiado temprano, antes de lo deseado o sin poder volver a dormirse.

Según una encuesta realizada por Infito, el 91 por ciento de los españoles preferiría optar por preparados de plantas medicinales en lugar de medicamentos sintéticos para tratar el insomnio. Estos tratamientos fitoterapéuticos no presentan los efectos secundarios de los somníferos sintéticos, los cuales a veces dificultan la capacidad para conducir o manejar maquinaria. Los profesionales farmacéuticos son los más capacitados en fitoterapia y pueden ofrecer asesoramiento sobre trastornos de salud relacionados

Remedios para el insomnio casero

Descubre cómo mejorar la calidad de tu sueño con estos consejos útiles:

  1. Evitar hacer ejercicio intenso antes de acostarse: Realizar actividad física moderada durante el día ayuda a mantenernos en forma y a dormir mejor. Sin embargo, es recomendable evitar el ejercicio intenso a partir de las ocho de la tarde, ya que puede generar endorfinas que dificultan conciliar el sueño de inmediato.
  2. Crear un ambiente relajado en el dormitorio: Es importante acondicionar el dormitorio para promover el descanso. Regular la intensidad de la luz, evitar dispositivos como la radio o la televisión, y crear un ambiente de relajación pueden contribuir a un mejor sueño.
  3. Evitar estímulos que puedan despertarnos: Retirar los teléfonos móviles del dormitorio, cerrar las ventanas para reducir ruidos externos y bajar las persianas para controlar la luz son recomendaciones para evitar interrupciones en el sueño. Además, es aconsejable no permitir que las mascotas duerman en la misma habitación, ya que pueden generar movimientos o ruidos que nos despierten.
  4. Establecer rutinas positivas asociadas al sueño: Intentar mantener una hora regular de ir a la cama y tomar una ducha con agua templada antes de dormir son hábitos saludables que preparan la mente para el descanso. La ducha puede ayudar a conciliar el sueño al incrementar la temperatura corporal y luego experimentar un enfriamiento compensatorio.
  5. Asociar la cama con el sueño: Es importante utilizar el dormitorio exclusivamente como lugar de descanso y evitar realizar actividades no relacionadas con el sueño en ese espacio.
  6. Regular la temperatura del dormitorio: No es recomendable mantener el aire acondicionado encendido durante toda la noche, ya que puede provocar efectos negativos en la salud. Sin embargo, es posible utilizarlo antes de acostarse para regular la temperatura o ventilar la habitación abriendo las ventanas unos minutos antes de ir a dormir.
  7. Evitar comidas copiosas y el consumo de alcohol antes de dormir: Durante el verano, es común que se incremente el consumo de alcohol y que las cenas sean más tardías y abundantes. Estos factores pueden afectar negativamente el sueño. Además, beber líquidos en exceso antes de acostarse puede aumentar la necesidad de orinar, interrumpiendo el descanso.
  8. Consumir alimentos que favorezcan el sueño: Alimentos como plátanos, huevos o leche contienen triptófano, un aminoácido que puede ayudar a conciliar el sueño de manera natural.
  9. Recurrir a una siesta breve: Tomar una breve siesta después de comer puede compensar la falta de descanso durante la noche y reducir los efectos del insomnio, como el estrés o la irritabilidad. Sin embargo, es importante que la siesta no supere los 30 minutos para evitar dificultades para conciliar el sueño durante la noche.
  10. Considerar el uso de plantas medicinales: En casos de insomnio ocasional, la fitoterapia puede ser una opción. Plantas como la valeriana, la pasiflora y la amapola de California pueden tener propiedades relajantes y ayudar a conciliar y mantener el sueño. Es recomendable adquirir estos productos en la farmacia, donde los farmacéuticos pueden brindar información y resolver dudas sobre su uso.

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